¿Por qué se forman las piedras en el riñón y cómo evitarlas?


Las piedras en el riñón, también conocidas como cálculos renales, son pequeños depósitos sólidos que pueden provocar un dolor intenso cuando obstruyen los conductos urinarios. Estas piedrecillas se forman en los riñones debido a una serie de factores.

Una de las principales causas de la formación de cálculos renales es la deshidratación. Cuando las personas no toman suficiente agua, la orina se vuelve más concentrada, lo cual facilita la cristalización de ciertos minerales y sustancias en el riñón. Estos cristales pueden agruparse con el tiempo y a su convertirse en piedras de diferentes tamaños, desde tan pequeñas como un grano de arena hasta del tamaño de una perla, e incluso mucho más grandes.

La composición de estas piedras puede variar, y las más comunes están hechas de oxalato de calcio. Sin embargo, otras sustancias como el ácido úrico y la estruvita también pueden ayudar a su formación. Factores genéticos, problemas metabólicos y ciertas condiciones médicas subyacentes también pueden aumentar el riesgo de desarrollar cálculos renales.

Un dato a notar es que si los cálculos renales son pequeños, es posible que pasen desapercibidos y se eliminen a través de la orina sin causar síntomas notables y ningún tipo de dolor. No obstante, cuando las piedras son más grandes, pueden quedar atrapadas en los conductos urinarios, causando un dolor bastante agudo y cólicos renales. Este dolor puede irradiar desde la espalda baja hasta el abdomen y la ingle, y es conocido por ser uno de los más intensos que una persona puede experimentar.

La prevención es clave cuando se trata de cálculos renales. Por tal razón, aquí hay algunos consejos para reducir el riesgo de su formación:

Bebe suficiente agua: tienes que mantener tu cuerpo bien hidratado bebiendo al menos 8 vasos de agua al día. La hidratación adecuada diluye los minerales en la orina y evita la formación de cristales.

Controla tu dieta: tienes que limitar el consumo de alimentos ricos en oxalato, como espinacas, remolachas y nueces. Reduce la ingesta de sal y alimentos procesados, ya que el exceso de sodio puede aumentar el riesgo de cálculos renales.

Modera la proteína animal: un exceso de proteína animal, especialmente de carne roja y mariscos, puede aumentar la excreción de ácido úrico en la orina. Limita su consumo.

Controla el sodio: La reducción de la sal en tu dieta puede contribuir a prevenir la acumulación de calcio en la orina.

Consulta a un profesional: si tienes antecedentes familiares de cálculos renales o condiciones médicas que aumentan tu riesgo, lo mas recomendable es que consultes a un médico para un plan de prevención personalizado.


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